Void Memory

El Arte de Soñar

La Mina

by munshun on Dec.03, 2009, under El Arte de Soñar

La mina abandonada tenía dos entradas: la que habían construido para la atracción turística localizada al final donde terminaba el túnel, y la que yacía frente a nosotros… vieja, sucia y a punto de venirse abajo. La entrada media cerca de 5 metros de altura como por cerca de 20 metros de ancho, era como la boca de la ballena que se tragó a Pinnochio si es que se pudiera comparar con algo. Decenas de tubos oxidados salían por entre las piedras, salidas para gases tóxicos que en alguna ocasión se acumularon ahí dentro.

Encendimos nuestras linternas y entramos. A la izquierda se encontraba un cuarto, una enfermería para tratar a los mineros. El piso allá estaba cubierto de polvo salvo en algunos lugares en donde aún era visible el blanco azulejo que en alguna ocasión destelló de limpio. Seguimos por el túnel principal hasta que la oscuridad nos devoró por completo. Las luces de las lámparas apenas y si nos dejaban ver las maravillas que la naturaleza había elaborado en el mismo lugar en donde el hombre había puesto sus dinamitas para abrirse paso por entre la montaña. Vimos inmensos salones en donde se habían empezado a formar pequeñas estalactitas producto del agua que se filtraba desde más arriba. Más delante quedamos con el agua hasta la cintura cuando entramos a un lago, contrario a lo esperado, el agua estaba tibia y era agradable a mi cuerpo. Caminamos por horas. Subimos por mohosas escaleras de madera. Bajamos por frágiles cuerdas. Anduvimos por estrechos túneles y por inmensas galerías. A lo lejos escuché el rugir del agua y decidí que los otros se adelantaran; después de todo, ellos eran quienes estaban más emocionados por ver la atracción turística. Me quedé solo, y cuando vi que las luces en sus cascos desaparecieron detrás de una roca, caminé hacia donde se escuchaba el rabiar del agua: una cascada. Toqué el agua para sentir su temperatura, tibia como la del lago que habíamos dejado atrás. Apagué la linterna, me despojé de mis ropas y dejé que el chorro de agua limpiara mi cuerpo. Limpiar de polvo. Limpiar de inhibiciones. Limpiar de pecados. Estuve ahí hasta que la piel de los dedos empezó a arrugarse… Estuve ahí hasta que escuché a alguien del grupo gritar mi nombre. Apresurado me volví a vestir. Gracioso hubiera sido que me encontraran con las nalgas al aire entre el agua de la cascada.

Pasamos por la nueva entrada de la mina, y a partir de ahí el camino fue mucho más fácil. Apagamos nuestras linternas pues el túnel contaba con iluminación. El piso era de cemento; y en la paredes del lugar había varios posters con indicaciones acerca de la atracción turística.
Llegamos. Literalmente la mina atravesaba el cerro de lado a lado. Habíamos entrado por un lugar que se venía abajo, salimos por un lugar pintado, climatizado y aromatizado. La salida del túnel era de las mismas dimensiones que la entrada, sólo que esta estaba cubierta parcialmente por un cristal que dejaba ver el precipicio detrás. Mil ochocientos metros de caída libre; un río reflejaba los dorados rayos del sol allá abajo, más allá un verde bosque que llegaba hasta el horizonte. Al lado derecho del cristal había una caseta donde te rentaban paracaídas y trajes especiales para los más arriesgados; o en donde te ponían un arnés para tirarte del bungee más alto del mundo… Cosa que decidí por hacer. Me colocaron el arnés, amarraron mis pies al elástico, y por último me colocaron en una cuerda de seguridad que me llevaría hasta el filo del precipicio. Estando ahí, al borde de la nada, no dudé ni siquiera un instante en brincar. La cabeza por delante, las piernas atadas a una enorme banda elástica. El viento golpeando mi rostro, los rayos de luz reflejándose en mis ojos, el bosque cada vez más cerca… un tirón en mis tobillos me indicó que había llegado al extremo del bungee, empecé a rebotar, una sonrisa en mi rostro, mis ojos clavados en el río allá abajo…

Desperté.

1 Comment :, more...

La Vidriosa

by munshun on Jul.22, 2009, under El Arte de Soñar

Más allá de Real de Catorce se levanta un desierto que se extiende hacia todas direcciones; no es un desierto per se, hay algunos matorrales y arbustos y, si se tiene algo de suerte, uno puede encontrar algún mezquite en donde refugiarse del abrasante calor. Más allá de este lugar, las plantas desaparecen y todo se vuelve piedra y arena. De los animales sólo quedan sus huesos a los lados del terregoso camino que conduce a el pueblo conocido La Vidriosa. ¿Qué tan lejos está de Real de Catorce? No lo sé… sé qué muy lejos pues el sol subió y bajó en varias ocasiones mientras yo iba sentado en el techo de un jeep. Tres, quizá cuatro días de arena, calor y del abrazo de la nada… del abrazo del todo.
Llegamos a La Vidriosa y nos recibió Don Joaquín, que vendía fósiles en un tejabán más delante. Los huesos y las troncos petrificados abundaban en ese lugar, no había mucha necesidad de comprarlos si uno podía encontrarlos a flor de tierra con sólo alejarse unos cuantos metros del pueblo. Doña Gema nos llevó a uno de los lugares más hermosos que han visto mis ojos: dos manantiales de mediano tamaño justo enmedio del desierto. Dos azules ojos que miran eternamente hacia el cielo. Doña Gema nos preguntó que si queríamos nadar en el lugar… nos negamos, ¿cómo perturbar las aguas con nuestra presencia? Luego nos llevó a su tejabán en donde nos ofreció a tomar agua de los manantiales. Sacó una jarra de su rudimentario refrigerador, nos sirvió en vasos de vidrio y finalmente bebimos. El agua tenía un ligero sabor a arena… pero eso era lo que la hacía deliciosa al paladar. Cada trago se deslizó por mi garganta y su frescura fue bienvenida en mi estómago. Al beber me sentí limpio, un poco liberado y me pregunté si eso sintieron aquellos que fueron bautizados en el Río Jordán hace miles de años.
Salí del tejaban e inmediatamente empezé a sudar… pero éste siguió limpiando mi cuerpo…

Desperté de mi sueño y aún tenía el sabor a arena en la boca.
Es la segunda ocasión que sueño con ese lugar y con esa gente…
Lugares y gente que no existen.

Agradezco que me hayan ofrecido esa deliciosa agua.

1 Comment :, , , , , more...

Looking for something?

Use the form below to search the site:

Still not finding what you're looking for? Drop a comment on a post or contact us so we can take care of it!

Creative Commons

Creative Commons License
This work by Hector Garza is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 2.5 Mexico License. Unless noted, all material falls into this category.

Social Links

behance
facebook
flickr
lastfm
twitter

coolphotoblogs my profile